Se trata de una aseguradora, una consultoría, una empresa de eventos y una cafetería “de referencia” en Vigo
FUENTE: EL FARO DE VIGO
El edificio envuelto de cristal y policarbonato, tanto en la fachada como en la cubierta (sin tejas) en el que se convertirá la sede del Colegio de Arquitectos de Vigo, en el solar del antiguo “El Pueblo Gallego”, será compartido con varias firmas: Una cafetería que se prevé por su ubicación “de referencia en Vigo”; así como una empresa de consultoría y asistencia a empresas de primer rango a nivel estatal; otra de organización de eventos culturales; una aseguradora y la Hermandad del Colegio. El alquiler de esos mil metros cuadrados ayudará a amortizar el gasto de las obras, que concluirán a finales de mayo. El presidente del Colegio, Salvador Fraga, fecha ahí la inauguración del edificio y la plaza, entre las calles Doctor Cadaval y Príncipe.
“La idea de compartir el edificio con entidades afines al Colegio de Arquitectos y además, líderes en el sector, lleva detrás una línea de abrir el colegio a otros profesionales, porque nos toca gestionar otra cultura del territorio. Le vamos a aportar vida a la ciudad, por esa mezcla de usos”, afirma. Se verá así culminada una idea cuya gestación fue de casi quince años.
Proyectan que la plaza pública se utilice para hacer exposiciones y, precisamente, para la inauguración en mayor tendrá una de Pablo Gallego Picard, que recorre en filmaciones la ciudad de 1909 a la actualidad.
Además, el presidente de los Arquitectos sale al paso de las críticas sobre supuestas variaciones del proyecto original: “El edificio se ha realizado con rigor y mucha disciplina con el proyecto”. Así, el “Proyect Manager”, Carlos de la Torre, aseguró que el coste se varió sólo un tres por ciento al alza y esto ha exigido “rigor y firmeza” en la ejecución del proyecto. La oscilación supone que la inversión del edificio podrá variar de 1,8 a 1,9 millones de euros y, la plaza, debido a que el cableado de las fachadas debe ser retirado, por orden del Concello, será más de los 312.000 euros previstos.
“Es lógico que ante algunos planteamientos tan innovadores, haya dificultades de asimilación, pero tengo la certeza de que se van a superar. El colegio tiene su obligación de asumir su compromiso con la arquitectura bioclimática nueva”.